Dinamarca tiene una economía próspera, con una baja tasa de desempleo. Los empleados gozan de buenas condiciones de trabajo y un alto nivel de vida y participación sindical en las negociaciones del salario y las condiciones es la norma. Cuenta con un sector agrícola fuerte, especialmente en el norte del país, así como industrias de alta tecnología.
El país es autosuficiente en energía y es una empresa líder en la energía sostenible, con gran parte del país el poder está cumpliendo con las necesidades de los aerogeneradores en alta mar y otras medidas ecológico. Junto con los productos alimenticios, la energía es uno de los principales del país las exportaciones.
En 2000, los daneses votaron en contra de unirse al euro y seguir utilizando la corona danesa como su unidad de la moneda.